Basílica del Inmaculado Corazón de María

Nominada en 1929 como la primera en el mundo dedicada al Corazón de María y en 1987 Declarada monumento histórico por su valor arquitectónico.

La apertura de la plaza crea un atrio para la Basílica, donde antes había una bodega de dos pisos, enriqueciendo el paisaje urbano, visibilizando y poniendo en valor el patrimonio del barrio.